Creada originalmente en 1929 para la segunda Exposición Universal de Barcelona es una atracción muy querida tanto para los visitantes como para los residentes en la ciudad. Utiliza todavía los juegos de agua de arte deco originales.
Es una amalgama de luz, agua y música que ofrece un espectáculo muy entretenido. Está formada por una gran fuente en la parte superior de la Avenida Maria Cristina, delante del Palacio Nacional también creado para la Exposición Universal y toda una serie de fuentes pequeñas situadas a lado y lado de la avenida que cambian de forma y color al son de la música.